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CPB deplora el apagón informativo y suspensión de la programación de las 20 Emisoras de Paz

El Círculo de Periodistas de Bogotá – CPB, la organización gremial de periodistas más antigua del país ve con preocupación la decisión del Sistema de Medios Públicos – Inravisión, de suspender la programación local de las 20 Emisoras de Paz creadas en el marco del Acuerdo Final de Paz de 2016.

La orden impartida el pasado 17 de agosto que dejó a más de 70 frecuencias del sistema público emitiendo únicamente música enlazada desde Bogotá, constituye un grave retroceso para la libertad de prensa, el derecho a la información y el cumplimiento de los compromisos de Estado.

Recordamos que:

1. Son un compromiso de Estado, no de un gobierno. Las Emisoras de Paz nacen del punto 6.5 del Acuerdo Final, con rango constitucional según el Acto Legislativo 02 de 2017. Su mandato es hacer pedagogía del Acuerdo, dar voz a las víctimas, a las comunidades campesinas, afro e indígenas, y a los territorios históricamente silenciados por el conflicto.

2. Son servicio público. En municipios como Bojayá, El Tambo, Convención, Algeciras y Chaparral, estas emisoras no son una opción más. Son, en muchos casos, el único medio informativo local. Silenciarlas es dejar a estas comunidades en el aislamiento informativo.

3. Atenta contra el pluralismo. Suspender de un plumazo el 90 % de la producción local informativa, cultural y comunitaria para reemplazarla por música, vulnera el Artículo 20 de la Constitución Política sobre la libertad de expresión y el derecho a recibir información veraz e imparcial.

El periodismo no es ni puede ser propaganda de ningún gobierno. Es un servicio a la ciudadanía. Las Emisoras de Paz no fueron creadas para alabar o atacar a un gobierno de turno, fueron creadas para reparar simbólicamente a las víctimas dándoles un micrófono.

Desde el CPB pide al gobierno nacional:

– El restablecimiento inmediato y sin censura de la programación local informativa de las 20 Emisoras de Paz y las 11 emisoras descentralizadas de Radio Nacional.

– Garantías laborales y de seguridad para los más de 60 periodistas y productores locales que hoy ven en riesgo su trabajo.

– Respeto por la autonomía editorial de los medios públicos, que deben estar al servicio de la Nación y no de los intereses políticos de la administración de turno.

El Círculo de Periodistas de Bogotá estará vigilante ya que silenciar a los territorios es silenciar la paz.

Junta Directiva del CPB