Emilia Pardo Umaña, la periodista pionera del CPB

Por: Martha Elena Lenis P.

Comunicaciones CPB

El 11 de febrero de 1945, cuando un grupo de periodistas bogotanos decidió fundar el Círculo de Periodistas de Bogotá, con una reunión en la biblioteca del Concejo, con múltiples libros como testigos silenciosos de un gran acontecimiento del periodismo colombiano. En este grupo estaba Emilia Pardo Umaña, la única mujer a quien nadie tuvo que abrirle espacio en el periodismo colombiano: ella lo ocupó.

Asistieron 30 periodistas, seis por cada uno de los cinco periódicos que circulaban en ese momento: Enrique Santos Castillo de EL TIEMPO, como presidente honorario; Álvaro Gómez de El Siglo, como primer vicepresidente, y José Salgar de El Espectador, como segundo vicepresidente. Como fiscal fue elegido Eduardo Zalamea, quien propuso el nombre de Círculo. Entre los vocales estaba Guillermo Cano y presidiendo la reunión Emilia Pardo Umaña, la primera mujer periodista del país.

Era una época en la que las mujeres eran aceptadas en las salas de redacción casi como excepciones, pero ella escribía con soltura y criterio sobre cultura, sociedad y política. Entendía el periodismo como un espejo del país: uno que debía mostrar lo bello sin ocultar lo complejo, y lo complejo sin perder la humanidad.

Emilia tenía ya una década abriéndose camino en las redacciones, siempre con la misma fórmula: llegar, escribir y demostrar que el talento no tiene género. Era ordenada, rigurosa y acostumbrada a poner los pies en la tierra cuando los demás periodistas se iban por las ramas.

Esa mañana en el Concejo fue memorable porque puso en el mismo lugar a reporteros que vivían a contrarreloj, corresponsales curtidos en cafés con olor a tinta y articulistas acostumbrados a discutirlo todo. Querían una organización para defender la libertad de prensa, apoyarse entre colegas y, sobre todo, reconocerse como comunidad. Emilia tomó nota, intervino cuando era necesario y dejó que las ideas circularan sin el ruido de los egos.

La escena tiene algo de postal histórica: treinta periodistas debatiendo, y entre ellos esa mujer bajita, de menos de metro y medio, que ya venía escribiendo crónicas punzantes, cuentos afilados y columnas que incomodaban a más de uno. Emilia había aprendido temprano que ser mujer en el periodismo era trabajar el doble para que no te vieran la mitad. Y, aun así, allí estaba, no peleando, no reclamando… sino liderando con calma.

El CPB que nació ese día no imaginó que llegaría a cumplir 80 años. Tampoco imaginó que esa mujer que presidió su primera asamblea se convertiría en una de las figuras más singulares del oficio: cronista urbana, corresponsal en Europa, polemista cuando tocaba, observadora de una Bogotá que cambiaba de piel. Emilia escribió sobre toreros, diplomáticos, transeúntes, políticos y amigos imaginarios con la misma curiosidad. Donde otros veían rutina, ella encontraba historia.

Emilia dejó una huella con su letra en el CPB y su primer libro de actas. Después de Emilia Pardo Umaña, llegaron grandes mujeres al CPB como Maruja Vieira de Vivas, afiliada más antigua en 1948, Flor Romero en 1950, Ofelia Romero de Wills en 1960, Gloria Valencia de Acosta en 1962, Dora Echeverría de Castellanos, Martha Josefina Alonso, Gloria Valencia Diago, Ana María Álzate, Gloria Pachón de Galán, entre otras mujeres, que se han destacado y siguen destacando en el periodismo colombiano.

Ocho décadas después, el Círculo sigue moviéndose, cambiando de sedes, enfrentando crisis, celebrando premios, pero conserva algo esencial de aquella mañana de 1945: la convicción de que el periodismo se defiende mejor cuando se hace juntos.

Está en la memoria de quienes defienden la libertad de expresión, en las mujeres que escriben sin miedo y en cada periodista que entiende que este oficio es menos glamour y más valentía.

Emilia no dejó escuela formal, pero dejó una forma de estar en el mundo: escribir con rigor, con piel, con criterio propio. Lo que empezó en una máquina de escribir sigue vivo en cada teclado y voz de las mujeres en el país.

Desde el establecimiento del Premio Nacional de Periodismo CPB hemos galardonado a valientes mujeres periodistas en diferentes categorías que siguen el legado de Emilia Pardo Umaña, contando la verdad con coraje y demostrando que ser periodista es una labor que se fortalece en  el país.